Reduce riesgos de pérdida, deterioro o dispersión de los documentos y fortalece su protección.
Facilita la clasificación, ordenación y localización de la documentación institucional.
Optimiza los procesos de gestión y reduce el tiempo necesario para localizar y consultar información.
Permite consultar la información de manera más rápida, organizada y controlada.
Contribuye a conservar los documentos y la memoria institucional a lo largo del tiempo.
Favorece que la información necesaria permanezca disponible para los procesos institucionales y la toma de decisiones.